Tu Sexo
Ahí donde conspiro en mi contra,
en el horizonte curvilíneo de tu espalda,
en las infinitas hebras de tu pelo,
en cortejo de tu mirada sobre el hombro.
Derrapo en las maniobras febriles
Desarmando mi lengua en tus poros
Descendiendo al ardor de tu vientre
Bordando anzuelos en mordiscos
Es ahí, en tus piernas y sus once y diez
En la sublime tempestad de los sudores
Ahí donde se evaporan los gemidos
En la lluvia de espasmos y jadeos
Es tu sexo el lienzo de mi trastorno
Amalgama de placer y vocación
Es tu cuerpo la doctrina del capricho
Las notas que adormecen mi padecer
Hoy te escribo con silbidos distraídos
Con la terca necedad de embelesar
Lo que entraño como dócil arrebato
Lo que entregas en tus fechas al azar
Y la noche se convierte en la coartada
En las lunas que se juntan sin parar
En los años que se vierten como espuma
Es ahí donde se esgrime nuestro andar.
Nunca te enseñorees sobre una situación en la que tienes ventaja. El mundo gira, las cosas cambian, la gente aprende.
Un día nuevo contigo siempre me parecerá un regalo.
– J. Porcupine (via laumelevs)(Source: autosuficiente)
Via Why do I have to beg?No es que muera de amor…
No es que muera de amor, muero de ti. Muero de ti y de mi, muero de ambos, Morimos en mi cuarto en que estoy solo, Morimos en el sitio que le he prestado al aire Morimos, lo sabemos, lo ignoran, nos morimos Nos morimos, amor, muero en tu vientre Jaime Sabines
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma, de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.
de nosotros, de ese,
desgarrado, partido,
me muero, te muero, lo morimos.
en mi cama en que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques, los tranvías,
los lugares donde mi hombro
acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo mismo.
para que estés fuera de mí,
y en el lugar en que el aire se acaba
cuando te echo mi piel encima
y nos conocemos en nosotros,
separados del mundo, dichosa, penetrada,
y cierto , interminable.
entre los dos, ahora, separados,
del uno al otro, diariamente,
cayéndonos en múltiples estatuas,
en gestos que no vemos,
en nuestras manos que nos necesitan.
que no muerdo ni beso,
en tus muslos dulcísimos y vivos,
en tu carne sin fin, muero de máscaras,
de triángulos oscuros e incesantes.
Muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
de nuestra muerte ,amor, muero, morimos.
En el pozo de amor a todas horas,
inconsolable, a gritos,
dentro de mi, quiero decir, te llamo,
te llaman los que nacen, los que vienen
de atrás, de ti, los que a ti llegan.
Nos morimos, amor, y nada hacemos
sino morirnos más, hora tras hora,
y escribirnos y hablarnos y morirnos.






